La fluidez o la capacidad de compresión de su producto dependen de su viscosidad. Como fabricante profesional, Jiiho clasifica los tamaños de orificio en tres grupos funcionales principales:
1,0 mm - 2,0 mm (flujo de precisión): Ideal para líquidos de baja viscosidad, sueros o aceites. Estos suelen requerir boquillas (puntas afiladas) para garantizar una aplicación controlada gota a gota.
3,0 mm - 4,0 mm (flujo estándar): El punto óptimo para la mayoría de las lociones y cremas de viscosidad media.
5,0 mm o más (flujo de alto volumen): Necesario para mascarillas espesas, exfoliantes corporales con partículas o protectores solares densos. Usar un orificio pequeño para estas fórmulas genera una presión excesiva que puede provocar la rotura del sello de la boquilla.
Los tubos con boquilla son muy populares para cremas de ojos y tratamientos localizados debido a su precisión quirúrgica. Sin embargo, como el plástico en la punta de la boquilla suele ser más delgado o tener una forma diferente a la de un cabezal estándar, es más vulnerable. Si la abertura es demasiado pequeña para una fórmula ligeramente espesa, el usuario aplicará una presión extrema, lo que somete a tensión la estructura molecular del plástico y lo hace aún más susceptible al ataque químico.
Un problema frecuente en nuestro sector es la corrosión de la punta de la boquilla tras el llenado. En una ocasión, nos encontramos con un caso en el que la fórmula especializada de un cliente, que contenía altas concentraciones de ciertos ingredientes activos, comenzó a "derretir" o corroer la pared interna de la punta.
La causa: La fórmula reaccionó con el tipo específico de PP (polipropileno) utilizado en la boquilla, lo que provocó que el plástico se ablandara y se degradara.
El resultado: La punta se volvió quebradiza, cambió de color y finalmente se rompió durante su uso. Esto demuestra que, como productores , debemos ir más allá del tamaño del orificio y analizar en profundidad la compatibilidad química .
Para garantizar el éxito del lanzamiento de su producto, Jiiho sigue un riguroso protocolo técnico:
Prueba de viscosidad: Recomendamos el tamaño del orificio en función del valor en centipoises (cP) de su fórmula específica.
Prueba de compatibilidad por inmersión: Realizamos pruebas de envejecimiento acelerado en las que su fórmula se pone en contacto con nuestros tubos de boquilla a altas temperaturas para comprobar si hay signos de reblandecimiento o corrosión.
Selección de materiales: Si su fórmula es agresiva (contiene altos niveles de aceites o ácidos), podemos cambiar a grados de resina especializados o puntas revestidas para proporcionar una barrera impenetrable.
Conclusión: El empaque es un equilibrio entre física y química. Ya sea que se trate de un sérum acuoso o una mascarilla de arcilla espesa, el tamaño del orificio y el material elegido determinarán la experiencia del usuario. Colaborar con un fabricante experto como Jiiho garantiza que sus tubos con boquilla no solo luzcan bien, sino que funcionen a la perfección hasta la última gota.
Llamada a la acción: ¿Vas a lanzar un sérum de alta potencia o una crema de tratamiento densa? Contacta con Jiiho. hoy para una consulta profesional sobre el tamaño de la apertura y compatibilidad química pruebas.